Sara

Sara

11 jun 2011

Mejor no te digo tantas cosas…

Has visto mi pulsera, ¿te gusta? Pues mejor no te digo lo que significa para mí. Mejor no te digo lo que pasa por mi cabeza cuando me abrazas, mejor no te digo cómo mi mente estrecha tus hombros para que parezcan otros. Mejor no te digo por qué no me gusta que me des los buenos días así, en realidad no me gusta que me llames princesa en general. Mejor no te digo por qué hay canciones que no me gusta que cantes, ni por qué hay ciertas horas en las que no me gusta quedar contigo. Mejor no te digo por qué me la suda si soy mejor que las fresas de pica-pica, si este es el mejor momento del día, si te gustan mis ojos o si te podrías pasar así toda la noche.
Mejor no te digo tantas cosas…
Mejor no te digo por qué nunca te podré decir “me encantas”.

10 jun 2011

Un poco más.

No sé si podré escribir algo que esté al nivel de lo que siento. Supongo que si aún queda algo de vida en mí es porque te sigo buscanso a tí en otras personas.  Y seguro que te tendré clavada también este fin de semana. Y es un asco, porque no me gusta tanto borderío con las personas que no se lo merecen, no me gusta ser tan insoportable. Pero son las cosas de la vida...van unidas siempre así.
Y cada día que pasa me dan un poco más igual las cosas importantes, y las voy dejando poco a poco de lado, y así tengo el hueco que necesito para echarte de menos, un poco más.
Todas las historias tienen su parte positiva, y tú fuiste como una señal de buena suerte, como esas pequeñas cosas que te hacen creer de nuevo en la bondad de la gente. Y me basta con pensar que mereció la pena, y que lo volvería a hacer un par de veces. Es más, lo recomendaría, de hecho lo recomendaré, teneis que probar a hacer un poco el imbecil con alguien. La verdad es que quien no lo haga no sabe cuánta bondad se pierde.

4 jun 2011

Ver como desapareces

Dar un portazo y echar a correr. Cerrar los ojos y sentir como el afilado viento desfragmenta mi piel. Parar en seco y girar sobre mi misma, abrir los ojos y mirar hacia arriba, sentir cada gota de lluvia en mi rostro. Vivir de doce a diez y, de repente, olvidar. Ver como desapareces, como desaparecemos cuando cruzas esa puerta que hoy echa de menos nuestros abrazos. Esperar. Esperar. Esperar. Esperar. Esperar. Esperar.

2 jun 2011

Eres una de esas personas por las que me comería una mariposa [vease hipérbole]

No quiero más. No necesito más. Vete si quieres. Olvídate de que existo. Pero tu olor se queda conmigo.
Porque sí, porque los finales existen. Y en este caso…pues no me gustaría que me quitaran lo bailao, quiero decir, que lo que durante un tiempo vivimos...allí quedará siempre ¿no? Siempre formarás parte de una parte [por muy pequeña que pueda llegar a ser] de mi curiosa historia. Una historia cuyo final no escribiré porque…pues porque siempre me gustó mantener la tensión hasta tal punto que pudiera reventar.
Me gustas tú, tu sonrisa y todo lo que nunca dices.
Que sí, que a tí también te quiero Patrick Star.

1 jun 2011

Perdido

Y ya ves. Me da igual. Qué más dará hola que hasta luego si al final el resultado es el mismo.
Siento la necesidad de gritaros a la cara que la gente como vosotros, por mucho que me pese, no me da igual.
Estoy agotada. Cansada de sudar tolerancia y respeto en este mundo de apariencias. Estoy agotada de tener que correr hacia otros lugares para apartarme de mi propia realidad, para apartarme de gente que en lugar de respirar oxígeno respira hipocresía, que en lugar de crecer decrece, que en lugar de nacer muere. Agotada de intentar huir de todo. Efectivamente, no me siento cómoda en el mundo que me ha tocado vivir. Estoy realmente exhausta por culpa de tener que asimilar que esto es lo que me ha tocado, salir a la calle y no ver más que bocas llenas de veneno, ojos llenos de maldad y manos con puñales adheridos. No sé vosotros, pero mi capacidad de asimilación de mierdas de este calibre tiene un límite, un límite que hace tiempo rebasó su totalidad y ahora está loco. Perdido. Sin saber a dónde ir. Con una mano delante y otra detrás. Solo.