Sara

Sara

27 abr 2011

Cinco Prinnn

En realidad os necesito más que a nadie. Necesito que de vez en cuando me arrastréis a bares de mala muerte, que me emborrachéis y me incitéis a hacer el ridículo. Necesito que me digáis lo lista que soy para unas cosas y lo tonta que soy para la vida. Necesito que me llaméis puta por dejaros tiradas y que os enfadéis cuando vuelvo a llegar tarde. Necesito que subáis videos frikis nuestros a la cuenta comunitaria de youtube, porque cuando ves a las personas hacer el ridículo es cuando realmente te das cuenta de lo mucho que las quieres. Necesito que encendáis la luz, apaguéis la música, me levantéis de la cama a la fuerza y no me dejéis llorar. Necesito que sigáis obligándome a salir de casa para no sentirme inútil. Os necesito para que la vida sea más vida.  Porque si miro hacia atrás puedo decir “si, han estado conmigo en todas”.
En resumen, que moláis, y que yo molo cuando estoy con vosotras. Que me he acostumbrado tanto a formar parte de esto que ya no puedo perderos, así de simple y sencillo.

21 abr 2011


Entérate, eres perfecta. Perfecta, perfecta, perfecta. Pero de esto sólo se dará cuenta quien llegue a quererte y el problema es que no te dejas y a mi ya no me quedan hoy ni ganas ni tiempo para llegar a ti. Pero tranquila, que esto mañana se me pasa y vuelvo a repetirte que  algunas cosas podrían ser mejores si tan solo las hubiéramos dejado ser.

19 abr 2011

Me encanta mi vida

Ya sabía que todo esto algún día se me caería encima, lo que no sabía es que pesaba tanto. Y esque me faltas tú, todos los días me faltas tú, y sobretodo todas las noches.  Noto el hueco dentro de mi cuerpo, y aunque no escuece, ni pica, ni duele, lo noto. Y es muy incómodo. Es muy incómodo sentir que te falta una parte y que no hay nada más en el mundo que pueda calmar esa incomodidad más de 5 minutos seguidos. Supongo que mucha gente ha podido vivir así,  yo sigo respirando. Pero es más difícil. Más que difícil, que me canso. Me canso porque es una incomodidad diaria, a todas horas. Sin embargo yo sigo pensando que podría haber salido bien, por eso cada día que pasa es un día perdido, cada día que pasa noto como si el hueco se hiciese más grande, ¿sabes? como si me estuvieran vaciando el cuerpo y las ganas de vivir.

17 abr 2011

En realidad es muy simple, al menos para ti.

A veces los pequeños paréntesis de tu vida provocan páginas y páginas en tu pensamiento, formando capítulos completos en los que te preguntas que hubiera pasado si… , en los que huyes de aquellos deseos que te llevaste y que llevas contigo. Entonces cuentas los días que han pasado desde aquella vez que quisiste detener el tiempo, que pensaste: no quiero que este momento termine, y cuando termina, vuelves a donde estuviste aquel día, al lugar o lugares que no quisiste dejar y te conviertes en espectador de tus propios recuerdos, comprendiendo mientras pasan que cada vez que vuelvas te faltará ese alguien para compartir esa magia que dejaste y que ahí sigue.
Como esta es mi carta de despedida, poco importa ya dejar algo en la recámara o esconder las pruebas del delito, ya sé que no lo pediste, pero aquí lo tienes, sin medias tintas, sin las excusas de aquellos cuentos efímeros que conseguían alargar el ya conocido final.
Los aspectos omitidos te los puedes imaginar; no pienso en mí sin ti, no puedo pensar en mis días pasados, gracias a ti, con claridad y no hay un mañana en el que no desee que tú estés. Sé que no te gusta, así que no diré los tres tópicos prohibidos que invaden los regalos de san Valentín y que todos sabemos en al menos tres idiomas, aquellos que todos alguna vez sentimos y hoy me ha tocado a mí.

Creo que esto es suficiente, y que no conviene dar más explicaciones de las necesarias, en realidad es muy simple, al menos para ti.
Yo mientras tanto, preparo mi silencioso final, en el que no habrá un tú que pierda algo importante ni un yo que pase página, en el que solamente será eso, una más para ti, por que los milagros no existen, y los deseos no se cumplen.

16 abr 2011

Me llena lo que no me quiere. Me quiere lo que no me llena.

En estos días en los que ya sería mejor sentirse muerto, no respirar, porque estos días no valen nada, no quiero tener que ir a dormir y despertar. Las cosas que me das, ¿por qué me las quitas luego?
Ya no creo en mí, ya ni siquiera creo en ti.


9 abr 2011

Esto es una mierda

Hoy, mis cambios de humor y mi tendencia a refutarme continuamente me han llevado a pensar que tal vez esto no se para.  Que tal vez llegue un día que marque el fin del fin, el principio de la segunda parte. El día en el que me trague mis palabras y te diga que mi cabeza me jugó una mala pasada, y  lo que sentía sí era amor.
Y es que hay veces que creo que he decepcionado al mundo, que todo ha aguantado tal como estaba excepto yo. Nuestro banco sigue en el mismo sitio de nuestro parque, echándonos de menos, al igual que el camarero que siempre nos ponía lo mismo en nuestro bar, y el taxista que siempre nos llevaba a casa y te mantenía todo el trayecto hablando de fútbol mientras yo me aburría.  Apuesto a que hasta aquella señora que se nos quedaba mirando indignada cuando nos besábamos en la calle durante horas también nos extraña.  
A veces pienso que tengo yo la culpa de todas las cosas que hicieron que no funcionara, que nadie es perfecto, tampoco tú, y tenía que haberlo sabido soportar mejor. Porque, pensándolo bien, quitando 2 meses por delante y 4 meses por detrás, hubo más de 365 días en los que fuimos un pack, en los que nunca nadie decía mi nombre sin decir el tuyo detrás.
Y sí, fue culpa mía por no pararte los pies, fue culpa mía por consentírtelo todo, por no poder vivir ni un solo día sin saber de ti. Y el mayor de lo errores fue que tú lo sabías. Y es que tengo una curiosa manía de hacer saber a la gente que me he vuelto loca por ella, y aún sabiendo que eso solo empeora las cosas lo hago. De hecho, después de ti, lo volví a hacer.
Hoy, es un día de esos en los que pienso que nadie me va a querer como tú. Que por más que intente cambiar mi vida para estar mejor, tú eres el único que me ha dicho “te quiero” de verdad. Pensé que podría ser feliz sin ti, pensé que lo estaba consiguiendo, pero no, esto es una mierda, todo es una mierda.
Aunque tú esto nunca lo sabrás, nunca leerás este texto y yo nunca te diré nada.

Cuanto amor amenazas con tirar por la ventana

Ella es la chica insegura de la ultima fila, la que se entretiene mirando el cielo desde la ventana del aula 11 durante horas, clase tras clase, hasta que un rayo de luz va a parar directamente a su ojo derecho, obligandola a volver la vista hacia la pizarra.
Ella es la que en medio de una conversación desconecta involuntariamente para pensar en tí, y regresa al mundo real con un "tia lo siento, repite que no te estaba escuchando". Ella es la que utiliza diminutivos para adornar las palabras, da igual si son adjetivos, sustantivos, verbos o adverbios.
Le fascinan las historias reales y la tranquilidad que proporciona caminar sola. Le encanta ir a la playa por la noche, y morirse de frio por no haber podido evitar la tentación de bañarse.
También le encanta la magia de los reencuentros, el número 2, lo que estudia, la música, escuchar voces que echa de menos, que la digan eso de "con esa cara de buena es imposible enfadarse contigo". Le gusta la sensación que obtiene cuando una idea funciona, los paisajes especiales y el color rosa.
Ella esta cansada de lanzar puñetazos y hacerlos volver contra su pecho. Le gusta pensar que es fuerte, que va a poder con todo lo que se la venga encima, que pudo con lo de ayer y que podrá también con lo de mañana, pero más en el fondo sabe que eso no es verdad. A veces, ella se da a si misma permiso para no ser fuerte, y pasar uno de esos domingos en los que, por bajar la guardia, se da cuenta de que está rota por dentro y tiene la sospecha de que en cuanto se de la vuelta ya no estarás, de que ya ha muerto en tu memoria.
Ella le regala horas al tiempo, desperdiciándolas en buscar un por qué.
Ella soy yo.

7 abr 2011

No quiero que te ahoges en mis cenizas

He intentado estar sola, y llorar sin molestar, pero a veces es muy dificil no llamar tu atención, porque está a solo un paso, basta con teclear con los dedos tu nombre, o pisar los pedales del coche dirección a donde se que podrías estar, y esperar allí hasta que aparezcas, ocultándome tras una furgoneta blanca. Pero siempre la misma razón hace que se me escapen las ideas de las manos.
De vez en cuando me vienen a la memoria trocitos de ti, trocitos de cómo eres en realidad, trocitos de tu esencia, trocitos como "toda la noche me faltaste tú" o "que que que queee te echaba de menitos", y es en esos momentos cuando quisiera colorear tu vida vacía, porque se que lo está, quisiera cantarte canciones que te llenen el alma de nuevas ilusiones, y bailar escuchando tus historias interminables, las historias de tu vida, siempre maravillosas. Porque en realidad son esos los únicos planes que tengo para el resto de mi vida.
Y esque has dado un golpe a mi mundo, un golpe tan grande que me hizo pensar que nadie golpea tan fuerte como tú. Escribiste con los dedos mensajes en el cristal de mi vida, mensajes que nunca me atreveré a borrar, y que inevitablemente desaparecerán si no vuelves a marcarlos.
Pero esque tu silencio duele mas de lo que imaginas, mas que cualquier palabra que me puedas decir. Y es precisamente eso lo que te pido, palabras, necesito de tus palabras para poder seguir. Ojala quede una pizca de sentimiento en ese corazón, y que te haga pensar que de alguna forma u otra deberías dedicarme un poquito de tu tiempo, aunque solo sea para preguntarme que tal el día, la semana o el mes entero

El caso es que te fuiste

Sigo aquí, en el mismo lugar que cuando no te conocía, tal vez incluso peor ahora que se tantas cosas de tí. Y esque ahora te conozco, se lo que hay bajo esa capa dura, sólida, superficial y de color negro, conozco tu sensibilidad en los días de lluvia, y en los dias de no lluvia. Conozco el olor de tu pelo, el tacto de tus manos y como cambia tu cara cuando sonries.
Y esque no entiendo como puedes decir esas cosas, ¿no sabes qué es lo que estábamos haciendo? Pues yo nunca habría imaginado una historia tan bonita.
Y es exactamente eso lo que duele, lo que fue bonito duele. Además todo es mas dificil cuando hay algo que te lo recuerda a todas horas, y esque ultimamente es como si la gente tuviera la mania de llamarme por tu nombre.
El caso es que te fuiste, te fuiste y apagaste la luz, olvidándo que yo seguía dentro.
Que coño, y al final, acabo yo escribiendo esto
que ni te va ni te viene.