Sé lo que busco, pero ni puta idea de esta vida.
Nunca tuve la intención de provocarte ningún problema, pero ¿sabes qué? Ya soy tu gran incomodidad. Ganas tú. Me miro al espejo y no soy ni lo que yo quería ser, ni lo que tú querías que fuera.
Tú te irás con lo peor de mi, y no es justo.
Al final nos quedamos los de siempre, amigos que merecen la pena, tabaco, cervezas y una bolsa de pipas, hablando de lo de siempre y pensando en lo mucho que me gustaba contarles que contigo era feliz.
Mañana y ayer, el mismo puto día.

Hablando de grandes incomodidades, lo que me pude reir contigo con lo de "lo siento tio, pero soy lesbiana, asique ¿me sueltas la mano?"
ResponderEliminarjajajajajaja merecio la pena salir solo por eso y tu cara de mala hostia...¡Que borde eres cuando quieres mi amor!